Mi colección de nidos y sus inquilinos naturales
Al cabo de bastantes años de interés por la ornitología, he ido acumulando diferentes nidos abandonados de aves, con el objetivo de algún día poder averiguar, con ayuda de la documentación oportuna, la identidad de las especies que los moraron, y conocer de primera mano los materiales que emplea cada especie en la construcción de su refugio de cría. Si bien en algunos casos, como demostraré en este artículo, un mismo nido puede haber sido construido por especies diferentes, por la no especificidad completa de los nidos en relación a las especies por mediación del conocimiento de los materiales, de la forma, y del lugar donde se encontró el nido en cuestión, sí es cierto que en la mayoría de los casos, es indiscutible la naturaleza del propietario del nido, puesto que la mayoría de los nidos son específicos de sus inquilinos. En este artículo presento mi colección actual de nidos de aves con fotografías realizadas por mí mismo, y otras imágenes de las especies de pájaros que los habitaron, éstas últimas tomadas de otras webs, cuyo enlace figura debajo de cada foto. Para estudiar la identidad de los constructores de los nidos me he servido del libro “Guía de campo de los nidos, huevos y polluelos de las aves de España y de Europa”, del autor Colin Harrison, un trabajo especializado en la faceta reproductora de las aves europeas.
http://www.datuopinion.com/turdus-merula
Los tres primeros nidos de mi colección fueron construidos por el mirlo común (Turdus merula), más concretamente por la hembra, que es la encargada de su confección. En la última fotografía del bloque se representa a un macho de mirlo común, que es de color negro, siendo la hembra marrón. El mirlo común cría en una gran variedad de hábitats, aunque normalmente es un pájaro de bosques, sotobosques y matorrales. Nidifica en las horquillas de árboles o arbustos entre 1 y 9 metros de altura. El nido es una taza grande y sólida de tallos, hierba, hojas secas, ramitas delgadas y raíces, tapizada con una capa sólida de barro mezclado con materiales vegetales, y ésta también tapizada de hierba seca u hojas muertas. Cría a finales de abril en el norte de España y puede tener entre dos y cuatro polladas. Los huevos son de color azul claro, en general muy punteados y moteados de color pardo rojizo. En las fotografías anteriores a este párrafo se representan diferentes tomas de tres nidos de mirlo distintos. El primero de ellos está confeccionado con una gran perfección y además el estado de conservación es bueno, por ser hallado poco después de que los inquilinos lo deshabitaran. En el segundo y el tercero se puede advertir claramente la capa de barro que recubre interiormente el nido. El tercero de los nidos no se conserva al completo, ya que en él falta una porción de la parte externa.
Los dos nidos siguientes fueron construidos por el zorzal común (Turdus philomelos), que al igual que el mirlo pertenece a la familia de los Túrdidos, familia de pájaros medianos o pequeños, insectívoros o frugívoros que comen normalmente en el suelo y que crían en gran variedad de hábitats. El zorzal común cría en bosques y bordes de bosques, parques y jardines con arbustos, setos espesos y matorrales, y nidifica a una altura de entre 1.5 a 2 metros, en general en lugares bien escondidos. El nido es una taza bien definida de hierba, ramitas finas, raíces, musgo, hojas secas y líquenes con un revestimiento interior de barro, y también lo construye la hembra. La mejor forma de diferenciar un nido de mirlo de un nido de zorzal común, que en realidad son muy parecidos, es que el mirlo no emplea musgo ni líquenes normalmente para su confección, mientras que el zorzal sí lo hace. La época de cría empieza en marzo en el sur y entre mayo y junio en el norte, con normalmente entre dos y cuatro polladas. Los huevos son de color azul brillante y ligeramente brillantes.
http://www.luontoportti.com/suomi/es/linnut/zorzal-comun
El constructor del siguiente nido es un pigmeo de las aves europeas, más concretamente el reyezuelo sencillo, que mide entre pico y cola entre 4.5 y 5 cm, medidas similares al otro pigmeo, el chochín, sólo que ambas especies pertenecen a géneros diferentes, más concretamente el reyezuelo sencillo (Regulus regulus) pertenece al género regulus, familia Sylviidae, y el chochín (Troglodytes troglodytes) pertenece al género troglodytes, familia Troglodytidae, además de que construyen el nido de forma totalmente diferente, y son anatómicamente muy diferentes. El reyezuelo sencillo construye su nido en bosques de coníferas o mixtos y en parques, matorrales y jardines con árboles apropiados. Suspende el nido en una horquilla de ramas debajo del follaje. El nido es una taza gruesa y profunda pegada al follaje y ramas superiores, siendo el acceso muy pequeño, y está construido de musgo, líquenes y telarañas, usando éstas últimas para atarlo a las ramas que lo aguantan, siendo además tapizado por el reyezuelo por una capa de plumas. Lo construyen ambos sexos pero el trabajo del macho es variable. La cría comienza a finales de abril y presenta dos polladas, y los huevos son de color blanco a ante pálido, finamente punteados de pardo, casi elípticos, lisos y sin brillo. El nido que presento en las fotografías tiene el musgo completamente seco, debido a que fue construido hace bastante tiempo, y fue hallado caído en el suelo desde las ramas de un aligustre en mi propio jardín.
http://www.fotonatura.org/galerias/fotos/150724/
http://mariguari.blogspot.com/2010_10_01_archive.html
El nido de las imágenes a continuación fue confeccionado por un escribano hortelano. Los escribanos (familia Emberizidae) son pequeños pájaros granívoros que suelen nidificar en hábitats abiertos. Suelen emplear raicillas para confeccionar los nidos, y además los revisten de plumón y otros materiales, si bien el constructor de este nido es uno de los pocos escribanos que lo confecciona únicamente con raíces sin revestir. El escribano hortelano (Emberiza hortulana) cría en áreas abiertas con vegetación baja o dispersa, cultivos, yermos con arbustos dispersos o hierba alta, matorrales y bordes de bosques. Hace el nido en el césped, hierbas o debajo de arbustos en el suelo. El nido es una taza que puede tener hierba seca y raíces, tapizada con raíces finas y pelo o raramente plumas. Lo construye la hembra. La época de cría comienza a primeros de mayo en el sur y a primeros de junio en el norte, presentando dos polladas. Los huevos son lisos y brillantes, de color muy pálido, azulado, rosado o gris, con motas, machas y listas irregulares.
http://birdingspain.blogspot.com/2007/04/passeridae.html
El siguiente arquitecto que aquí presento es el mosquitero común (Phylloscopus collybita). Los mosquiteros son pequeños pájaros insectívoros de la familia Sylviidae, que crían en o cerca de árboles y arbustos, nidificando cerca del suelo. El mosquitero común construye su nido en terrenos arbolados, matorrales altos, zonas arbustivas y en setos con árboles. El nido es una estructura cubierta sobre el suelo o espesas matas bajas, o en las ramas inferiores de los árboles. Está construido con tallos, musgos, hojas secas y restos de plantas, y tapizado con plumas. Lo construye la hembra. La época de cría empieza a finales de abril en el sur y entre mayo y junio en el norte, y presenta entre una y tres polladas. Los huevos son blancos, lisos y brillantes, con finas motas. Si bien esta morfología particular de construir el nido no es específica del mosquitero común, el nido fue hallado vacío en un lugar en el que oí cantar durante una larga temporada al mosquitero (tuiiit tuiiit tuiiit tuiiit en crescendo) y fue hallado en excelente estado de conservación, por lo que deduje que había sido su nido.
http://www.bizkaia.net/nekazaritza/urkiola/florayfauna/ampliaciones/urki530b.asp?Idioma=CA
El petirrojo (Erithacus rubecula), otro representante de la familia de los Túrdidos, cría en bosques espesos con sotobosques, y a veces en plantaciones y huertos. Nidifica en agujeros de tocones de árboles, en depresiones de taludes o entre raíces o matorrales bajos. El nido es una taza voluminosa de hojas secas, hierba y musgo, tapizada con raíces finas, pelo y raramente plumas. A menudo construido en una cavidad que le sirve de techo. Es construido por la hembra. La época de cría empieza entre marzo y junio, dependiendo de la latitud, y presenta dos o tres polladas. Los huevos son elípticos, lisos y sin brillo, de color blanco o muy ligeramente teñido de azul, ligeramente punteados y moteados.
http://www.sorianos.org/portal/index.php?option=com_content&task=view&id=75&Itemid=1
Los dos siguientes nidos, que además de ser muy parecidos, fueron hallados en un seto con bastante proximidad entre ellos, fueron sospechosamente construidos o por una curruca mosquitera o por una curruca cabecinegra. La razón de la sospecha de estos dos constructores es que ambos construyen el nido laxo y poco definido, usando prácticamente sólo hierba seca para su elaboración. Otra razón para lanzar tal hipótesis de trabajo es que las currucas mosquiteras macho tienen la costumbre de empezar varios nidos próximos entre sí, para que sea la hembra la que elija el que más le complace. Más concretamente, la curruca mosquitera (Sylvia borin) cría en bosques abiertos, caducifolios o mixtos, con sotobosques arbustivos o en áreas de arbustos altos o matorrales, jardines y setos altos. Nidifica en arbustos bajos, ramas bajas de árboles o hierba alta, a menudo a unos 30 cm. de altura. El nido es una taza voluminosa en una horquilla o entre tallos de plantas, encajada en el soporte pero no atada. Es flojo, y está construido con hierba seca, tapizada de hierba fina, pelo y raíces. La época de cría es a finales de mayo y presenta entre una y dos polladas. Los huevos son subelípticos, lisos y brillantes, normalmente blancuzcos. Por otra parte, la curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala) cría en matorrales y arbustos dispersos en la hierba, a una altura variable entre 30 cm. y 3 m., a menudo a baja altura. El nido es una taza de hierba seca y tallos, normalmente atados con telarañas, con una almohadilla interior de hierba más fina y eventualmente plumón, raíces y pelo. La época de cría empieza entre marzo y abril y presenta dos polladas. Los huevos son elípticos, lisos y brillantes, de color muy variable que puede ser blanco o teñido ligeramente de verde, rosado o ante, moteados, manchados y punteados. Se observa claramente en las fotografías que los dos nidos son muy diferentes de los del mirlo o del zorzal, ya que se aprecia que no posee ningún revestimiento sólido de barro. Además en uno de ellos se puede observar que el pájaro que lo construyó empleó un trozo de bolsa de plástico para su confección, lo cual no deja de ser una curiosidad implícita en las costumbres de muchas aves, ya que una gran variedad de ellas se sirven de objetos como trozos de lana o de plástico que encuentran para la construcción del nido. La primera foto de este bloque se corresponde con la curruca cabecinegra, y la última con la más probable arquitecta de estos dos nidos, la curruca mosquitera.
Los criterios para la asignación de un inquilino a cada nido han sido las descripciones de materiales empleados y forma, lugares donde fueron encontrados, pájaros avistados en el área concreta, cantos de aves escuchados, así como el listado de especies residentes o nidificantes en la zona geográfica que la incluye, que es el centro de la provincia de Lugo (España).
http://www.naturalezadigital.org/details.php?image_id=5395
http://www.naturalezadigital.org/details.php?mode=search&image_id=6666

















































Bonita afición la ornitología y por cierto, menudo trabajo de campo has tenido que hacer para esta investigación…. Un post muy curioso, diferente y encima bueno.
Un saludo. Da gusto leer post de este tipo.
Xipo “En el mundo perdido” – Participante en la categoría de “viajes”
Muchas gracias. En efecto, la ornitología es una afición que
engancha mucho. He tardado unos cuantos años en conseguir
los nidos. Y aun sé de un par de ellos mas que recogeré
cuando vea que son deshabitados definitivamente, de golondrina
y de colirrojo real.
Visitare tu blog y te pondré estrellas. Un saludo.